Sunday, October 09, 2005

Suerte Injusta (*)

...Voy a atreverme a generalizar... A veces pasamos la vida pensando en lo insatisfactorio de nuestra situación actual e imaginando lo que pasaría si tuviéramos "esa" oportunidad de realizarnos y hacer aquello que nos hace realmente felices. Bueno, a veces esa oportunidad se nos da y aún así seguimos pensando en alguna otra cosa inalcanzable que nos hace falta para completarnos, y pareciera que no supimos aprovechar la oportunidad, que fue desperdiciada en nosotros, o que lo que queríamos no era lo que necesitábamos... Cualquiera sea el caso, quiero hacer alusión al patológico sentimiento de inconformidad internalizado por osmosis producto de vivir en medio de una sociedad que cree en la ilusión del "eterno progreso", que, al fin y al cabo, no es más que un eufemismo del triste hecho de ser consumidores en vez de ciudadanos y de tener una mediada sed insaciable por cosas que no necesitamos. Se vuelve un vicio, un mal hábito, uno que contamina todas tus dimensiones, si es que nos queda más de una (ver Marcuse)... El vivir buscando algo se hace tan familiar en nosotros que cuando realmente encontramos lo que queríamos queda la manía de la eterna queja...
En mi caso las cosas se dieron de manera dramáticamente favorable y aún sentía que necesitaba "algo" más... al preguntarme qué ñoña era ese "algo" tenía miles de hipótesis pero ninguna respuesta. después de un rato de autoconfrontarme me di cuenta que no importaba cuán buena o mala fuera mi situación, mi único destino era la eterna inconformidad a no ser que dejara de escapar, me enfrentara a mí misma y recuperara la parte de mí que había perdido... Qué parte perdí y por qué? la parte y la razón la dejaremos para algún café o roncola... el tema es que perdí algo en algún momento de mi vida y en vez de recuperarlo mediaticé mi vacío, es decir, me completé con todas las definiciones de éxito que habían en el aire y me perdí entre medio de ellas. Pasamos la vida luchando por cosas que queremos y paradójicamente es cuando renunciamos a todo y dejamos que Dios, La Vida, el Deseo o lo que sea que tu sistema de creencias te indique nos lleve a donde tenemos que ir, encontramos aquella parte perdida de nosotros mismos y de alguna forma u otra por fin te sientes en casa sin importar dónde estés.
Quien acuñó esta expresión, Suerte Injusta, dijo también que esa suerte se la hace uno, y sí, es verdad... cómo hacerse una suerte? cómo decidir mirar las cosas a la altura de ellas ni más alto ni más bajo? cada uno tendrá su respuesta, la mía fue dejar ir todo, soltar, recuperarme a mí misma y no necesitar nada más. Aprovechar el momento, vivir el presente, sentirse completo. sin tener derecho a quejarme me quejé y dejé de quejarme cuando recuperé mi derecho a la autofidelidad, a llenar el vacío despertando del trance de nuestros tiempos y atreverme a no tener nada y recuperarlo todo.

(*) Término acuñado por C.C en alguna conversación en algún lugar de Chile con algún beverage ad-hock... (Gracias ;-D )



Post a Comment
Powered for Blogger by Blogger Templates